Para que tu mesa siga jugando como el primer día, conviene hacerle una revisión periódica. Esta lista te sirve de guía.

Cada vez que juegas

  • Retira la tiza sobrante y cepilla el paño.
  • Guarda las bolas y el triángulo en su lugar.
  • Cubre la mesa si no se usará pronto.

Una vez al mes

  • Revisa que la mesa siga nivelada con una bola: si rueda sola hacia un lado, hay que ajustarla.
  • Limpia las bolas con un paño limpio y seco.
  • Verifica que las bandas estén firmes y sin daños.

Una o dos veces al año

Conviene que un especialista revise el paño, las bandas y la estructura. Una intervención a tiempo es más simple y más económica que una reparación grande.

Lo que conviene evitar

Sentarse sobre la mesa, apoyar objetos pesados o dejarla expuesta a humedad. Son hábitos que, a la larga, dañan la superficie o la estructura.